Un incendio consumió ayer la residencia C7 localizada en la barriada Bello Amor, en Arraiján, sumando a cuatro los casos registrados en un mes.
El hecho causó temor entre los ocupantes de la vivienda, quienes perdieron parte de sus enseres.
Según informe del Cuerpo de Bomberos, este es el cuarto caso de incendio que se registra en el sector en menos de un mes.
Curiosamente la ubicación de las viviendas afectadas A-8, A-9, C-8, C-9, colindan una con otra en una distancia de aproximadamente 50 metros.
Según Rogelio Bernal, propietario del inmueble, presumiblemente el fenómeno ocurrió de forma inexplicable, momentos en que la familia se encontraba aún dormida, a eso de las 8:00 a.m.
Relató que de repente, se despertó y al mirar hacia la sala de la casa, se percató del humo, avisando inmediatamente al resto de los ocupantes, quienes lograron salir por la ventana de cada recámara.
Bernal explicó que con el apoyo de los vecinos, lograron sofocar el incendio por medios de tanques de agua que trasladaban al lugar, lo que evitó que se consumiera la vivienda en su totalidad.
Ante estos hechos, el afectado, expresó que la barriada requiere un sistema de agua potable, situación que mantiene alarmada a los residentes de la comunidad porque de darse otro fuego en el área, los resultados podrían ser más trágicos.
Dijo que en varias ocasiones han denunciado esta anomalía ante las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), sin obtener respuesta.
Por otro lado, inspectores del Departamento de Seguridad de los Bomberos de Arraiján calificaron el siniestro como un conato de incendio de baja densidad y descartaron un posible cortocircuito debido a que los propietarios recientemente cambiaron todo el tendido eléctrico para prevenir incendios como le sucedió a las otras tres viviendas del sector.
Según los bomberos, en el informe elaborado por la institución, se determinará cuáles fueron las posibles causas que provocaron el siniestro.
Al lugar se apersonaron unidades de la Policía Técnica Judicial de Vacamonte, quienes interrogaron a los propietarios del inmueble sobre lo ocurrido y comenzaron a recoger del piso fragmentaciones residuales de los enseres incendiados para detectar cualquier sospecha en el hecho.