Trabajadores del proyecto minero exigen al Gobierno que tome una decisión con el Suntracs y se lleguen a los acuerdos necesarios, pues ellos temen otro ataque del grupo sindical, que hace unas semanas dejó daños, heridos y pérdidas en el proyecto minero.
Aunque el presidente de la República se reunió con el grupo sindical, los más de cuatro mil trabajadores de la construcción y administrativos de Minera Panamá realizaron una marcha hace unos días en Penonomé para exigir que se saque el Suntracs de la mina porque solo ha llevado conflictos, golpes y temor a los trabajadores; es por ello que señalan que se deben concretar conversaciones y ver qué se hace con este grupo para que no siga atacando a trabajadores que no quieren pertenecer a su sindicato.
Este medio realizó un recorrido por el proyecto y se veía un ambiente tenso, de temor e incertidumbre. Los trabajadores aseguran que viven en incertidumbre y que no se reponen de los conflictos y ataques violentos que sufrieron de dirigentes del Suntracs que entraron violentando puertas y agrediéndolos con piedras y armas.
Ellos temen dar declaraciones, pero indican que poco a poco se está reparando el daño causado a la empresa, que consideran su hogar, pues allí han vivido por 21 días y comparten con sus amistades, ellos aseguran temen otro ataque del Suntracs.
Los encargados de la seguridad no utilizan armas de fuego y aseguran estar preocupados porque ellos protegen hasta donde se puede, pero estos actos vandálicos dejaron muchos heridos por defender la empresa y a sus compañeros.
Rubén Darío Sáez, jefe de seguridad de Minera Panamá, dijo que realmente el personal que allí labora está nervioso, pues la manera como irrumpieron miembros del Suntracs esa madrugada fue temerosa, pues lanzaban piedras y tiraron las puertas y lamentablemente tuvieron que buscar un lugar para cubrirse.
En el campamento El Dorado, en Donoso, Colón, había tensión, pues el cocinero, que fue también agredido por miembros del Suntracs, según él mismo cuenta, no se atrevió a dar más declaraciones por temor, pues cuando sale del proyecto en sus días libres teme que algo le puedan hacer.
Tras una semana de haberse registrado los incidentes en diferentes campamentos del proyecto minero, en el lugar donde estaban colocadas banderas de todos los países, se decidió colocar banderas blancas en señal de paz y con letreros de "no queremos al Suntracs", pues sienten que la agrupación inspira temor y no los deja trabajar adecuadamente.
Los dirigentes del Suntracs en Coclé aseguran que nada de esto es cierto y que la compañía se cree un país dentro del otro, y según el dirigente César Ochoa, es la minera la que tiene presionados y obligados a los trabajadores a hablar mal del Suntracs y no se les permite la entrada al proyecto, violando la libertad sindical.
Daños
- Pérdidas superan miles
- Las pérdidas superan los miles de dólares en el proyecto minero, que ha tenido que reemplazar ventanas, puertas y hasta cámaras de seguridad, sin embargo, señala Sáez, lo preocupante no es lo económico, sino la tranquilidad de los trabajadores que temen que en cualquier momento Suntracs ataque nuevamente, en su afán de obligar a los obreros a pertenecer a un sindicato que ellos no quieren.En un comunicado, Minera Panamá denunció la invasión violenta e ilegal por parte de unos 200 miembros del Suntracs ajenos al proyecto Cobre Panamá, al que entraron a la fuerza a eso de las 4:00 a.m..