La zona franca en el distrito de Barú es objeto de investigaciones debido a las posibles irregularidades en el uso 200,000 balboas que fueron asignados durante el año pasado, a la administración para el funcionamiento e inversión.
El actual gerente de la Zona, Max Castrellón, reconoció que dentro de esta empresa se han dado retrasos que no han permitido su normal funcionamiento, pero advirtió que esto se debió a los problemas durante la pasada administración, la cual perdió por lo menos un año.
Luego de los cuestionamientos sobre los fondos económicos, Castrellón dijo que se han realizado investigaciones primeramente dentro del distrito y luego fuera de allí, las cuales están siendo analizados por parte de la Contraloría.
Castrellón apuntó que están a la espera del informe para cuantificar específicamente la cantidad de dinero que se malversó por parte de la pasada administración, para que de igual manera se puedan identificar las personas que estuvieron involucradas.
El hallazgo que se encontró más bien fue de forma referente a la parte administrativa por parte del ex gerente de zona franca, Carlos Garrido, quien manejo un presupuesto de 200 mil balboas, que es el que se investiga por parte de la contraloría, indico Castrellón.
Manifestó que ahora se ha tratado de reformar la estructura administrativa a fin de lograr que esta empresa avance como debe ser, subsanando todos esos inconvenientes que no han permitido que esta adquiere un adecuado avance desde que fue creada.
Para este año se cuenta con un presupuesto de 150 mil balboas, en donde se incluye la creación de nuevas estructuras.
El proyecto es una realidad pues ha permitido el inicio de operaciones con sus primeros usuarios, los productores de la granja atunera y la fabrica de exquisiteces, manifestó Castrellón.
Para finales del presente año se espera la llegada de una nuevos inversionistas.