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La rana dorada no recupera terreno en El Valle de Antón

Hace años, miles de turistas llegaban a esta comunidad solo para observar, en su ambiente natural, a estos batracios endémicos de la región. Hoy su población ha disminuido tanto, que la forma más fácil de verlas es en cautiverio. Por ello, la comunidad se ha unido para divulgar su valor.


Elena Valdez (provincias.pa@epasa.com) / -

Pese a los esfuerzos que realizan científicos y grupos conservacionistas por preservar la especie y repoblar la región, cada vez es más difícil observar una rana dorada en su hábitat natural en El Valle de Antón.

Dicha situación preocupa a los residentes de esta comunidad, quienes se preparan para realizar, del 12 al 16 de agosto próximos, el tercer festival en honor a este apreciado batracio.

Esteban Espinoza, miembro de la Cámara de Turismo de la comunidad, explicó a Panamá América que este año se han unido autoridades, empresas y diversas organizaciones para que durante esa semana, tanto la gente local como los visitantes, conozcan más de la especie y se pueda lograr que en un futuro la rana dorada pueda volver a su hábitat natural como hace algunos años, cuando en cualquier riachuelo fácilmente se le podía ver.

Venta irresponsable

Las ranas doradas eran muy comunes hace unos 25 años en El Valle de Antón, al punto de que los campesinos las atrapaban y, según cuenta el biólogo experto en ranas y serpientes, Mario Urriola, las vendían a entre 25 y 50 centavos, o a un dólar a los turistas.

“Lamentablemente, estas ranas morían sin remedio porque era sacadas de su hábitat y se trata de animales sumamente delicados”, sostuvo.

“Las ranas doradas eran atrapadas por los campesinos en grandes cantidades y las metían en un recipiente de pintura con unas 25 más adentro, pues eran muy comunes y vistosas y agradaban a los turistas extranjeros. Por supuesto que los campesinos veían en esta práctica, una forma de hacer dinero sin pensar en el daño que hacían a la especie”, explicó el biólogo.

Juan González, un campesino que vive en las montañas del área, afirma que hace muchos años que no ve una rana dorada, lo cual le preocupa, y aseguró estar consciente de que si continúan los casos de traficantes y vendedores ilegales de la rana, su desaparición puede ser definitiva.

Especie protegida

Para Urriola, la situación de la rana dorada es un poco difícil porque las poblaciones naturales que se encontraban cerca de El Valle ya no se ven desde los últimos dos años, por ello siguen buscándolas en áreas boscosas y húmedas de la zona.

Sin embargo, asegura que no hay apoyo para las investigaciones y aunque se sabe que sí quedan algunas poblaciones, aún no se ha establecido dónde están.

Indicó, asimismo, que es importante la labor que se lleva a cabo en el centro de observación de anfibios de El Valle, donde se mantienen las ranas en cautiverio.

Este lugar, administrado por el Instituto Smithsonian, hace esfuerzos por conservar la especie, pero el resultado de sus estudios no han sido revelados.

“Las ranas doradas están en peligro de desaparecer, si no se trabaja en la conservación real de la especie, más allá de las que se cuidan y protegen en cautiverio”, opina Urriola.

Además, a su juicio, el trabajo de investigación que se hace con las ranas cautivas debe divulgarse a toda la población y no solo a los científicos, para que todos comprendan qué está pasando con esta especie tan importante.

Hongo letal

Un factor que posiblemente afectó a las poblaciones de ranas fue la aparición, hace cinco años, de un hongo que crece sobre la piel de los animales, que los sella eficazmente, lo que les provoca la muerte por estrangulamiento. En ese sentido, el especialista Urriola aclara que en muchas ranas, la piel realiza las funciones de los pulmones en los humanos.

“Este hongo llegó para quedarse en El Valle y a otros lugares, así que se debe buscar la forma de controlarlo y de preservar no solo la rana dorada, sino todas las especies de ranas y sapos existentes en el país.

El hongo llegó a Panamá en 1993 y fue detectada en octubre de 2004 en El Copé de La Pintada, una región con muchas ranas.

Solo en cuatro meses, ese hongo logró extinguir en el área de Panamá 57 de un total de 70 diferentes especies de ranas, sapos y salamandras, incluidas muchas ranas doradas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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