El Ministerio de Ambiente reconoce en su resolución de levantamiento de la suspensión que Generadora del Istmo, S.A. (Genisa), actuó, en lo que respecta al manejo del rescate arqueológico, conforme al Plan de Manejo Ambiental del Proyecto Barro Blanco, se informó a través de una nota de prensa.
Según el documento, desde que la empresa detectó la presencia de presuntos petroglifos, responsablemente presentó un Plan de Rescate Arqueológico, según reposa en los documentos aportados por la empresa a entonces Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), ahora Ministerio de Ambiente y autenticados por el Instituto Nacional de Cultura (Inac).
Además la nota platea que Genisa siempre sostuvo que no existió ningún incumplimiento y que administró correctamente el patrimonio cultural y arqueológico del área del proyecto. Sin embargo, han existido declaraciones y acusaciones reiterativas, que fueron vertidas contra la empresa públicamente, lo cual afectó su reputación y como consecuencia, ha causado graves afectaciones económicas a Genisa y sus contratistas.
En la resolución emitida se señala que debido a las gestiones realizadas por Genisa el Inac confirmó la existencia de dos (2) petroglifos ubicados en el margen del Río Tabasará que fueron visitados por consultores arqueológicos independientes, personeros de Ministerio de Ambiente, y el Inac, tal como consta en el Informe de Cumplimiento entregado al Ministerio de Ambiente.
Consideramos que la suspensión prolongada de las obras de construcción del proyecto por estos últimos ocho (8) meses, fue una medida muy precipitada que conllevó graves consecuencias para el proyecto.
Genisa reitera que cuenta con todas las evidencias de cumplimiento tanto en materia social como ambiental, que las mismas fueron presentadas a las autoridades Gubernamentales pertinentes y por ende solicitamos mayor respeto al marco jurídico y el contrato de concesión suscrito con el Gobierno para el desarrollo de este proyecto, concluye el documento.