Mañana monseñor José Luis Lacunza, obispo de la Diócesis de David, mediará en el conflicto que hay entre los miembros de la Cámara de Comercio e Industrias de Chiriquí y el alcalde del distrito de David, Francisco Vigil, por la construcción de la nueva cárcel de David en los terrenos de Campo Alegre.
La reunión se efectuará en la sede de la Gobernación, a la una de la tarde, aproximadamente, y participará la gobernadora de la provincia, Aixa Santamaría, como representante del Ejecutivo en esta obra que costará unos 19 millones de dólares.
La intervención del representante de la Iglesia católica fue solicitada ayer sábado por el alcalde del distrito, Vigil. “Mi función no es polemizar con la sociedad y en especial con los empresarios, y es por esto que solicitamos a monseñor que ponga sus buenos oficios para que se pueda encontrar un punto en común y se pueda construir la cárcel”, afirmó el alcalde de la ciudad de David.
Los comerciantes han realizado protestas públicas con el apoyo de los estudiantes del Colegio San Agustín y moradores del área, quienes salieron a la vía Interamericana en la ciudad de David.
La campaña contra la construcción de la nueva cárcel pasó más allá, cuando en medios de comunicación en la provincia de Chiriquí se han pautado cuñas en contra del alcalde, responsabilizándolo del proyecto.
El pasado miércoles el ministro de Gobierno, Ricardo Fábrega, sacó a licitación la construcción de la nueva cárcel y participaron los consorcios COMSA TEYCO, COPISA Chiriquí y Quality Asociados. Después se anunciará el ganador de la licitación.