A puertas cerradas deben vivir los residentes de Parita, en la provincia de Herrera, debido a la gran cantidad de polvo y lodo en las afueras de sus casas, tras la construcción del alcantarillado del lugar, que inició el pasado mes de agosto y que desde entonces mantiene a los moradores prácticamente sitiados.
El proyecto, que lleva un 35% de avance, se encuentra en la etapa de colocación de las tuberías necesarias, lo que conlleva el rompimiento de las calles y por ende la presencia de gran cantidad de polvo, que molesta a los moradores quienes aseguran que además les causa enfermedades respiratorias.
Por si fuera poco, los propios residentes denunciaron que la empresa responsable de la obra, Consorcio Parita (Estracos-Joca), no ha tomado las precauciones necesarias causando afectaciones en estructuras coloniales, entre ellas el atrio de la iglesia de Parita, considerada patrimonio histórico de Panamá