La epidemia de vómito y diarrea que se detectó en el regimiento de La Poma, corregimiento de Los Llanitos, distrito de San Carlos, es presuntamente la principal razón de la muerte de un infante de tres años, ocurrida el martes en la policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS).
Antonio Ureña, padre del infante, afirma que la diarrea y vómito atacó al niño en horas de la madrugada del martes, cuando se disponía a salir a sus labores del campo, agravándose la condición del infante alrededor de las ocho de la mañana, cuando su esposa, Reinalda Coronado, salió a buscarlo.
Tras media hora de camino a pie, y una larga espera de algún transporte, logró llevar al niño a la Policlínica Juan Vega Méndez, ubicada en San Carlos Cabecera, en donde alrededor de las 10 de la mañana el médico que lo atiende, le informó del fallecimiento, dijo.
El padre del niño, que respondía al nombre de Francisco Ureña, admite haber administrado al infante medicamentos para atacar la fiebre, aún cuando no estaba alta.
En el regimiento de La Poma sólo se puede observar unas cuatro viviendas distanciadas una de otra, las cuales se valen de pozos para abastecerse de agua sin hervirla.
La totalidad de los habitantes sufrieron en algún momento de la epidemia de gastroenteritis, con los consecuentes vómitos y diarrea, confirmó Ureña, alegando que en casa dejo a su suegro, Bienvenido Coronado, de 82 años, con síntomas similares a los presentados por su hijo; advirtiendo que por falta de dinero no ha podido llevarlo al médico.
Las familias que viven en este regimiento tienen problemas para obtener medicamentos ya que el puesto de salud más cercano se ubica en “Caimitillo” a varios kilómetros de distancia; además de problemas de alimentación y letrinación.
Una vez se conoció de la muerte de su hijo, Ureña insistió a las autoridades de la CSS y la Personería de San Carlos le permitieran llevarse el cuerpo de su hijo para sepultarlos, alegando que no contaba con los recursos económicos para costear la compra de un ataúd y el traslado hacia San Carlos.
No obstante, las autoridades hicieron caso omiso de esta petición, por lo que ayer los padres del infante en compañía del alcalde del distrito, Emilio Salazar realizaban las gestiones necesarias para obtener el cuerpo del menor; además de llegar a algún acuerdo con empresas de servicios funerarios.
El director regional de Salud en Panamá Oeste, Aurelio Nuñez, comentó que se ha procedido a tomar muestras de agua en todos los pozos del regimiento, para detectar cualquier tipo de contaminación.