La afortunada madre Amelia Becker, de 23 años, trajo al mundo una hermosa bebé de 7 libras, a eso de las 5: 30 de la tarde del domingo. Al parecer, los dolores de parto la atacaron y dio a luz a su hija en plena acera de la mencionada piquera de taxis.
Para suerte de esta mujer, en el lugar se encontraba la enfermera Elizabeth Gabarrete, panameña, quien labora en el hospital Regional de Changuinola, quien con conocimiento de causa intervino en el parto, asistida por dos miembros de la Cruz Roja bocatoreña.
Luego del alumbramiento, tanto la madre como la bebé fueron trasladadas a la policlínica de Guabito, ya que la distancia de los centros médicos en Costa Rica era más larga.
El corte del ombligo lo llevó a cabo la enfermera Gabarrete, quien -valientemente y haciendo honor a su profesión- auxilió sin ningún tipo de reparo a esta madre indígena, que sólo trataba de llegar hasta la finca bananera tica donde se encontraba su esposo.
Ambas fueron asistidas por personal de turno de la policlínica de Guabito, de donde posteriormente fueron trasladadas al Hospital Regional de Changuinola, donde se encuentran en buen estado de salud.
Ahora queda un gran dilema para los residentes de Sixaola en Bocas del Toro y para las autoridades del Registro Civil de ambos países (Panamá y Costa Rica): determinar la nacionalidad de la menor, ya que su nacimiento se registró en territorio costarricense y sus padres son panameños.
"Me ha tocado ver tanto niños como maestros, cuando los llevan al hospital con fuertes alergias y otros con el asma. Mi temor es que aquí en Volcán corre una brisa tan fuerte que muchas veces levanta las hojas del zinc y eso da miedo", dijo.
Exigirán respuesta en una manifestación que se llevará a cabo el jueves 17 de mayo.
Este medio intentó buscar la reacción de la Dirección Regional de Educación, pero la directora no se encontraba y no fue posible localizarla a su teléfono celular.
La escuela carece además de un sistema eléctrico.