Desde que era una niña se propuso luchar por su familia, ser perseverante y no rendirse frente a las adversidades. A pesar de la falta de empleo, la señora María Marcos, quien vive en el sector de Tabidal Abajo, encontró honestamente la manera de llevar el sustento diario a su hogar.
Actualmente trabaja la agricultura y pertenece a un grupo de mujeres emprendedoras que aseguran que luego de capacitarse desarrollan diferentes proyectos en varias comunidades del corregimiento de Chiguirí Arriba, en Coclé.
Al igual que la señora María, muchas campesinas que sebenefician con el programa Red de Oportunidades decidieron ahorrar el bono de B/. 35.00 que reciben cada dos meses, para incursionar en proyectos que les permitan solventar los gastos diarios.
Actualmente se conformaron 65 grupos que laboran en la ceba de pollos, hortalizas, fábrica de bloques y sobre todo trabajan la agricultura y apoyan a sus esposos en lo que se pueda.
"Estar en el programa Red de Oportunidades me ha brindado la oportunidad de salir adelante y de ser más independiente. Puedo criar pollos con mis compañeras; todas trabajamos en las hortalizas, nos turnamos y logramos obtener ingresos", indicó.
Alegó que querer es poder, porque ellas tienen la voluntad y el Ministerio de Desarrollo Social les ayuda con la orientación.
En la provincia de Coclé, la Red de Oportunidades se ha implementado en casi todos los corregimientos. Sin embargo se ha hecho más énfasis en las áreas con más pobreza.
Este programa entrega cada dos meses a las madres campesinas una transferencia monetaria condicionada de B/. 70.00.
Uno de los requisitos para obtener este beneficio es que las personas deben enviar a sus hijos a la escuela y llevarlos a las citas médicas.
La señora María señaló que la vida en el campo es dura, sobre todo cuando no hay empleos, sin embargo está convencida de que gracias a la Red de Oportunidades, pueden invertir en pequeños proyectos.
El MIDA, IPACOP y el INADHE iniciaron una jornada de capacitaciones dirigidas a auto gestionar los grupos.
Ayudarán a estas familias a comercializar sus productos en el mercado nacional, ya que son de muy buena calidad.
Mujeres emprendedoras no se dan por vencidas
Muchas campesinas trabajan en la cra de pollos, siembra de hortalizas y hasta en la confección de bloques.