Esto se dio a la 12:45 p.m., muy cerca de la antigua Espiga Interiorana de La Chorrera. Los camisas rojas se vieron obligados a apagar el incendio de las llantas para evitar que el tanque se prendiera o explotara.
El conductor de la mula que evitó dar declaraciones estaba conversando por celular que al salir del autopista escuchó una explosión y al verificar por el retrovisor del articulado observó las llantas incendiadas, por lo que se detuvo y llamó a los bomberos por teléfono.
El accidente originó un enorme tranque vehicular, tanto para los conductores que iban para el interior del país como para los que se dirigían a la ciudad capital.