Ex empleados del antiguo IRHE, quienes presentaron una demanda contra la empresa Elektra Noreste que reemplazó a la anterior luego de la privatización, señalaron a Omar Quintero y Ricardo Whittaker, como los funcionarios que los obligaron a firmar amañadamente los mutuos acuerdos.
Más de cincuenta ex empleados de Elektra Noreste presentaron la semana pasada a través del apoderado legal, Maylín D. De Lara, una demanda contra la citada empresa, alegando despidos injustificados, por lo que exigen el reintegro a sus labores.
Paralelamente, los querellantes solicitan el pago de prestaciones, salarios caídos, más los intereses y costas que genera esta acción.
Los demandantes indicaron que a pesar de ser unos cincuenta afectados los que han interpuesto la demanda, cerca de ciento cincuenta funcionarios de las terminales de Panamá y Colón fueron despedidos mediante engaños, presiones y amenazas.
Precisaron que la firma del mutuo acuerdo, el que prácticamente fueron obligados a suscribir, se dio inexplicablemente a sólo diez días de haber rubricado la firma de un nuevo contrato de trabajo con la recién privatizada empresa, en donde a las claras, según expresaron, hay arbitrariedades.
Los ex empleados del antiguo IRHE alegan que con intimidaciones, ventaja y alevosía, se han violado las disposiciones de la Ley 6 del 3 de febrero de 1997, en sus artículos 169 y 170 y la Convención Colectiva, lo que afectó a trabajadores con más de 25 años de servicios en la empresa de suministro de energía eléctrica.