Cansados de vivir sin agua, tanto en invierno como en temporada seca. Así aseguran sentirse los moradores del corregimiento de Ocú cabecera, en la provincia de Herrera, quienes señalan que por más de cinco años han enfrentado esta difícil situación.
Según los ocueños, la situación se ha vuelto insostenible, al punto de estar dispuestos a tomar medidas de presión de no darse una solución permanente al problema, que aseguran les ha afectado en su vida normal.
Y es que el agua potable no llega a sus hogares de forma normal, a pesar de contar con una de las tasas más bajas de morosidad, ya que deben levantarse a eso de las 2:00 a.m. para realizar labores como el lavado de la ropa o la limpieza de los baños, aunque parezca increíble.
Lo peor de todo es que los moradores no terminan de entender dónde radica el problema que provoca que cada día deban ingeniárselas con cubos de agua para las necesidades más básicas, o invertir grandes sumas de dinero en tanques de reserva para sus hogares y negocios.
"Antes teníamos agua todos los días de forma normal, ahora se nos va, y ya estamos cansados. Ahora nos tienen a los moradores de reunión en reunión y no hay solución", indicó la moradora Felicidad Ortega.
Sostuvo que desde que se inició esta situación la vida de unos 7,000 ocueños cambió por completo porque ahora tienen que hacer guardia para escuchar cuando empieza a caer algo de agua por sus grifos, para llenar cubos y tanques, o bien, realizar labores de limpieza.
Jonathan Mendoza, sacerdote de Ocú, fue uno de los que alzó sus voz para pedir la intervención de las autoridades para que gestionen las mejoras que permitan dar por terminada esta crisis, que afecta grandemente la tranquilidad de los moradores.
Tal es la situación que en la propia iglesia San Sebastián fue necesaria la perforación de un pozo, que permita abastecer la casa parroquial y el templo, así como los alrededores del mismo.
Los moradores aseguran estar cansados de esta situación, y anuncian que de no darse una respuesta pronta y eficiente, saldrán a las calles a manifestarse, ya que se trata de un derecho adquirido.
"Si nosotros los ocueños somos responsables pagando los recibos al Idaan, debemos recibir un servicio de alta calidad, por eso digo que esa entidad es mezquina con nosotros los moradores. Y estamos dipuestos a salir a las calles porque esto que vivimos es un irrespeto", indicó Hernán Vargas, morador del lugar.
La directora provincial del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), Leysi Cedeño, indicó que la comunidad es abastecida actualmente por 10 pozos, de los 11 que conforman la red, ya que uno salió de operación.