Hecho
- Hora
- El asesinato ocurrió alrededor de las 8:00 p.m. del seis de noviembre de 2011.
- Minutos antes,
- Fernández caminaba hacia su casa junto a su esposa y sus dos hijos, luego de salir de la emisora de radio donde laboraba.
- Ataque
- Un sujeto lo llamó por su nombre y cuando el exgobernador volteó, aquel le disparó en la cabeza.
Justicia fue lo que pidieron familiares, amigos y vecinos del exgobernador de Coclé, Darío Fernández Jaén, la noche de este seis de noviembre, mientras conmemoraron con una misa el segundo aniversario de su asesinato.
Durante la íntima ceremonia, realizada en la capilla de Miraflores de Penonomé, los deudos recordaron a quien se destacó como político, docente y periodista y a la vez aprovecharon el momento para solicitar que se capture al autor intelectual del crimen, el cual aún permanece en libertad.
Alma de Fernández, viuda del exgobernador, pidió a las autoridades que completen la otra parte de la tan esperada justicia y le hagan un juicio ejemplar al asesino intelectual de su esposo.
“En el juicio se comprobó que todavía faltaba una persona por encausar, la cabeza enferma de este hecho; ahora falta la otra parte de la moneda para que se haga justicia total”, indicó.
De igual forma, Yerina Fernández, hija del exgobernador, dijo que se cumplieron dos años desde que les arrebataron a su padre, dos años muy duros, porque “justicia a medias no es justicia”.
Según Juan González, un penonomeño que conoció al exgobernador, él no concibe que aún no hayan capturado al autor intelectual del crimen y es por ello que piden justicia para de esta manera demostrar que el crimen no quedó impune.
Fueron más de 20 audiencias las que se realizaron en la etapa de investigación por el homicidio del exgobernador Darío Fernández, quien murió luego de recibir un disparo en la cabeza, alrededor de las 8:00 p.m. del 6 de noviembre de 2011, unos metros antes de llegar a su casa, ubicada en San Antonio.
Tras el crimen y en medio de fuegos artificiales y el ruido de los tambores de las bandas que concursaban, unidades del Cuerpo de Bomberos auxiliaron al exgobernador y lo llevaron al hospital Aquilino Tejeira, donde murió.
Al día siguiente del crimen se iniciaron las investigaciones, proceso durante el cual fueron capturadas ocho personas; de ellas, dos fueron liberadas. Al final, cinco de los seis imputados fueron declarados culpables por un tribunal de juicio que los condenó a 30 años de prisión, mientras que el sexto fue absuelto.