Una comisión de padres de familia y autoridades locales del corregimiento de Rovira acudieron al Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) para solicitar ayuda. Están molestos porque el presunto autor de la muerte de la niña Karen Guerra Saldaña, de 10 años, tiene que asistir a la misma escuela que sus hijos.
En una reunión los padres de familia, decidieron no enviar a sus hijos a la Escuela Mayor Martín Gonzales, porque temen que ocurra lo que pasó con la niña Guerra.
Sobre el tema, el representante de Rovira, Noriel Morales, aseguró que la situación llegó a lo máximo y hay un descontento total porque no se ha hecho justicia en este caso.
Explicó que la gente que tiene sus hijos en la escuela siente miedo, luego de conocer la forma trágica como asesinaron a la menor.