Las personas, luego de llegar al Puerto de Cristóbal en la provincia de Colón, pretendían transportar la droga adherida al cuerpo.
Los turistas, un hombre de 25 años y una mujer de 19, contactaron a otras personas en la ciudad de Colón, quienes les suministraron la cocaína.
Javier Soriano, Fiscal de Drogas en Colón y Kuna Yala, informó que mediante una investigación realizada en conjunto con la División de Narcóticos de la Policía Técnica Judicial (PTJ), se logró dar con la captura de estas personas en plena vía pública.
Al ser revisados, se les encontró esta sustancia adherida a sus cuerpos, lista para la venta.
Los traficantes, al momento de ser retenidos, también mantenían en su poder otros objetos que utilizaron para ocultar la sustancia ilícita, y que también les servirían para evitar ser detectados por las autoridades cuando retornaran a su crucero.
Soriano dijo además, que se tiene bajo investigación al conductor de un taxi, quien los transportaba en el momento de ser detectados y que, según las primeras investigaciones, tenía conocimiento del negocio ilícito en el que se desenvolvían estas personas.
Al parecer, estos dos turistas forman parte de una organización crimina, l que aprovechaban los paseos en cruceros en Panamá o en otros países, para negociar con la droga.
Este es el modo que utilizan para transportar a nivel internacional las sustancias ilícitas.
Recientemente, otros turistas que llegaron a bordo de otro crucero a la provincia, también fueron detectados en el trasiego de droga. En esa ocasión, las sustancias estaban dentro de la embarcación y otras, escondidas entre la ropa de las personas.
Según las autoridade, esto se da, porque los turistas creen que estos cruceros no se inspeccionan y le es fácil transportar la mercancía ilícita.
Entre los móviles que se han podido conocer, está el de los turistas que esconden la droga en las plantillas de las zapatillas y en la ropa interior, para camuflar su delito.
También se ha encontrado marihuana y cocaína en maletines con doble fondo y entre los genitales de las personas.
Este decomiso se realiza por el seguimiento que le dan los funcionarios de la Subdirección de Información e Investigación Policial (DIIP), la Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Fiscalía de Drogas, a una llamada anónima.
A pesar de la seguridad que hay en estas inmensas embarcaciones de lujo, estos sujetos se las ingenian para cometer los delitos, sin que a veces se den cuenta.
Frecuentemente, se observa que los encargados de los cruceros no patrocinan esta situación, porque ellos se encargan de ayudar a los funcionarios de la Policía, para que puedan realizar su trabajo y castigar a los responsables.
Los cruceros, regularmente viajan más de dos mil personas entre pasajeros y tripulantes.
Los turistas detenidos son investigados y puestos a órdenes de la Fiscalía de Drogas de la provincia.