Hoy continuamos con nuestra sugerencia de los jueves, cuando le daremos una idea de dónde ir el fin de semana a disfrutar del verano. En esta ocasión le recomendamos un lugar que queda a solo 10 minutos de la ciudad de Panamá, nos referimos a Playa Venado, en Veracruz.
Este lugar es uno de los atractivos turísticos que más frecuentan los panameños de clase humilde para disfrutar de las olas del mar que para estas épocas, se tornan de un reluciente color azulado.
La suave brisa y el mar que se visualiza desde la arena, la convierte en un ambiente paradisíaco, un lugar atractivo para visitantes. A cierta distancia se observan pequeñas embarcaciones ancladas en las aguas que son utilizadas por un grupo de marinos lugareños para transportar visitantes a las islas cercanas por el médico precio de B/.1.00, convirtiéndose en una actividad lucrativa para el sustento familiar.
A orillas de la playa se encuentran instalados unos 32 ranchos cuyos propietarios, en su mayoría panameños, le brindan sus servicios a un bajo costo a miles de personas que visitan la playa los fines de semana.
Los microempresarios hacen un incansable esfuerzo por brindar un servicio adecuado, la venta de mariscos frescos, atención de primera al público, todo con la finalidad de que el pueblo de clase humilde se sienta con derechos para disfrutar de un ambiente natural.
De acuerdo con el presidente de la sociedad de rancheros, Eduardo Ureña, los gobiernos de turno con el pretexto de generar divisas al país, se han dedicado a desarrollar proyectos turísticos para privatizar la mayoría de las playas, esto trae como resultado que los panameños de estrato social humilde no tengan opciones para disfrutar en un ambiente sano.
Recordó el microempresario que una de las pocas playas al aire libre disponibles para todo público, independientemente de la clase social, es Venado, en Veracruz.
El agremiado asegura que en estos momentos el área de esparcimiento está bajo la jurisdicción de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), entidad que los tiene en completo abandono.
"Tenemos 21 años de ocupar la playa, al llegar, pactamos un convenio con los norteamericanos que en ese momento se encontraban acantonados en las riveras del Canal, para establecernos en el área de esparcimiento lo lamentable es que en la administración del ex gobernador Plutarco Arrocha, se ordenó la quema de los ranchos para obligarnos a desalojar la playa", aseguró el microempresario.
Manifiesta que en los ranchos se consume el fruto de la pesca artesanal de los pecadores de Veracruz, aproximadamente 3 mil libras de pescado, lo que contribuye al desarrollo del corregimiento.
Además crea fuentes de empleos para los residentes que trabajaban en las bases de Howard y quedaron cesados luego del retiro del Ejército norteamericano.