En el puerto de Boca de Parita, uno de los principales puntos de la pesca artesanal de la región de Azuero, los usuarios denunciaron una serie de irregularidades como hurtos de motores, trasmallos y artes de pesca, que les afecta su patrimonio económico.
Según los propios pescadores, a pesar de que en el lugar cuentan con vigilancia del Servicio Nacional Aeronaval, de la Policía Nacional y de la Autoridad Marítima, no se ha podido controlar la presencia de personas que buscan apropiarse de sus implementos.
En el más reciente de los casos, la madrugada del lunes, una lancha fue soltada del puerto para luego hurtarle el motor una vez fuera del puerto, y dejada a la deriva donde fue rescatada por sus propietarios.
Norma Rodríguez, propietaria de la lancha, las unidades policiales se percataron de que esta iba mar afuera, pero el celador del puerto no dio aviso, a pesar de contar con una base de datos de cada uno de los pescadores del lugar.
Este hurto dejó afectaciones por encima de los $5,000, y aseguran que las entidades que forman parte de la operación del puerto no toman las medidas para evitar los hurtos.