La empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa), desarrolladora del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, a través de un grupo de colaboradores, se acercó ayer a miembros de la iglesia Mama Tadda y del Movimiento 22 de Septiembre, quienes se mantienen en la entrada del proyecto hidroeléctrico, para advertirles que con dicha actitud están incurriendo en delito contra la inviolabilidad de domicilio, lugar de trabajo y el libre tránsito.
Los trabajadores, quienes entregaron un documento a Clementina Pérez, dirigente del Movimiento 22 de Septiembre, le pedían que lo firmara como recibido y que tomaran en cuenta los riesgos a los que se exponen por la cercanía del proyecto al área de servidumbre inundable del río Tabasará, así como por la presencia de menores en el lugar.
La dirigente Clementina Pérez aseguró que no abandonarán la entrada del proyecto y que se mantendrán allí, ya que estas personas solo quieren sus ríos y terrenos.