Coclé. Un jurado de conciencia declaró inocente a Santos Albeo del homicidio del campesino Evaristo (Tito) Morán, luego de llegar a la conclusión que se actuó por defensa propia en un pleito en Río Indio de Penonomé, decisión que no fue aceptada por los familiares del occiso, quienes solicitaban justicia.
La causa de muerte fue un pleito por terrenos aparentemente en La Cigarra de El Límite de Río Indio, un área inaccesible y rural de Coclé.
A menudo estos casos se registran en las áreas rurales de esta provincia, donde los campesinos inician enemistades por pleitos de tierras alegando que les pertenecen y sencillamente arreglan el problema a machetazos o palazos. Esto fue lo que sucedió con el señor, quien murió a causa de fuertes golpes en la cabeza.
El pasado 30 de abril del 2001, Albeo, junto a su esposa y suegro se dirigieron a la finca en La Cigarra del límite de Río Indio a buscar arroz para llevar hasta su casa en Chiguirí. El lugar era límite con la finca del hoy occiso, quien según su esposa salió como todos los días con su rifle, machete y el perro al monte a dedicarse a la agricultura.
Aunque sólo existe la versión de los tres sobrevivientes del sangriento hecho, nunca se supo qué pasó, ya que los tres testigos en sus declaraciones mintieron en varias ocasiones, pero esto no fue suficiente y salieron liberados del crimen.
Según las versiones de sindicado, Tito llegó a provocarlos a él, su esposa y suegro al patio de la casa y los amenazó al punto que hirió a los dos últimos: María Nory Soto y Donanciano Martínez, por lo que intervino.
Una vez Tito quedó desarmado en el suelo y bañado de sangre a causa de los fuertes golpes, Santos, Donanciano y María se retiraron y lo dejaron tirado sin avisar a nadie, Tito estuvo todo el día herido sin que lo auxiliaran, hasta el día siguiente en la mañana cuando su esposa salió a buscarlo y lo encontró casi muerto. "Sólo alcanzó a decir que fue Santos Albeo".
Tito fue trasladado en hamaca durante cuatro horas al lugar más cercano para tomar un transporte y llegar al Hospital de La Chorrera, hacia donde se puede salir más rápido, luego fue trasladado a Panamá en donde murió el 3 de mayo.
El jurado de conciencia en un día escuchó las partes, las analizó y decidió que el supuesto agresor de Morán, era inocente porque actuó contra Tito para defenderse, ya que éste lo amenazó en varias ocasiones y la última vez con machete y rifle en mano.
Todo apuntaba a la culpabilidad de Albeo, los familiares de Tito pedían justicia minutos antes de darse el veredicto de "inocente".
Correspondió al magistrado Juan Francisco Castillo presidir este juicio que fue decidido por el Jurado de Conciencia, que luego de deliberar por corto tiempo determinó la inocencia de inculpado.
Los familiares de Morán, quien dejo en orfandad cinco hijos menores de edad, se encontraban en el juicio, al igual que los del imputado Albeo.
María Santos Morán, hermana de Tito, señaló que todo fue planeado para matarlo porque ganó el litigio de terrenos, "por eso lo agarraron entre tres y lo golpearon hasta dejarlo casi muerto". Ella pide justicia.