La Asociación Nacional de Poetas de la Décima (ANAPODE) realizó un acto histórico en la cima del Cerro Ancón al lado de la Bandera Nacional, para cantarle a la Patria por vez primera, desarrollando así un anhelado sueño que tenían los trovadores y decimistas panameños.
"La ANAPODE escaló la cima del Cerro Ancón para cantar la poesía de la décima de soberanía de poetas y trovadores en el momento trascendental de entrar en el solar de la tercera independencia, bajo una sola bandera y un solo territorio, al fin completamente integrado sin una sola frontera", dijo Francisco Chang Marín.
Comentó que los poetas de la décima y nuestros trovadores representan el espíritu nacional y patriótico que les legaron intelectuales, estadistas y poetas como Justo Arosemena, Tomás Martín Feuillet, Demetrio Korsi, Ricardo Miró, Amelia Denis De Icaza, Narciso Garay, Harmodio Arias Madrid, Manuel F. Zárate, Joaquín Beleño, y Ester María Osses.
Decimistas como el chupampeño Pablo Ceballos, que en 1947 en las luchas contra las bases militares norteamericanas dijo: "Porque el gringo no ha salido, todavía tiene invadido el terreno que ocupó". O como el poeta aguadulceño Abraham Campos quien escribió: "Panameño ciudadanos debemos cuidar la Patria, porque nos la arrebata el poder americano", describió el laureado decimista y poeta Francisco Chang Marín.
Chang Marín adelantó que por derecho propio los poetas de la Décima del país fueron al histórico Cerro Ancón a rendir tributo a todo lo que de una forma u otra levantaron la arquitectura de nuestra independencia nacional contra la cultura vende-patria de la dependencia de la cual hemos sido víctimas".
Para Chang Marín, los poetas nacionales no han hecho otra cosa que interpretar los sueños liberadores de Urracá, Bayano, Pedro Prestán, Belisario Porras, Victoriano Lorenzo, Cristóbal Segundo; los anhelos del estudiantado combativo y de las masas populares, de los mártires de enero, de la noche mala de 1989 y de Omar Torrijos quien mediante su visionaria estrategia y el Tratado del Canal, Torrijos-Carter, liquidó el enclave colonial e hizo que el 31 de diciembre de 1999 se fuera el último soldado americano de nuestra tierra, dijo.
Recordó que en Panamá los poetas, pintores, músicos, teatristas, escritores, folcloristas y ensayistas contribuyeron a la torre de la conciencia nacional que batalló contra la falsa conciencia del colonialismo y sus partidarios.
Por lo que en ese acto en el Cerro Ancón, los poetas de la décima panameña y los cantadores, destacaron que la cultura está llamada a jugar un papel estratégico y sólo los pueblos que sean capaces de alimentarse de sus raíces y lo mejor de la cultura internacional, fortaleciendo sus identidades nacionales, podrán mantener su calidad de naciones y no de apéndice del mercado global con todas las amenazas de la anti cultura de los poderosos polos globalizantes.
En este histórico acto participaron los poetas Italo Medina de Las Tablas; Antonio "Toñito" Vargas, el trovador de La Miel representó a la provincia de Panamá; Santos Díaz, de Los Santos; Liborio Peña, por la provincia de Herrera; y Lizandro "Chando" Quintero por Herrera también, fueron los trovadores que cantaron. En las mejoraneras estuvieron Juvencio Rodríguez y José Augusto Broce en el violín.
Por los poetas estuvieron el profesor Edwin Samuel Corro, Liborio Peña, Leonor Herrera; Segio Pérez Saavedra ex presidente de ANAPODE; Benigno González, Lizandro Chando Quintero (canta-autor); Gumercinda Arjona y Faustino "Tino" Hidalgo, presidente de la asociación, capítulo de Herrera.
Para Faustino Hidalgo, este acto ha sido lo más hermoso que ha vivido como poeta de la décima, dado el hecho que fue la primera vez que decimistas y cantadores realizaban ese homenaje a la Patria; "una cantadera de altura, porque fue una cantadera de décimas desde el Cerro Ancón, bajo la sombra de la gigantesca bandera panameña" detalló el poeta.