El hurto de unas 400 plumas de ave guacamaya verde, azul y amarilla, ha generado una polémica en la víspera del Corpus Christi, en La Villa de Los Santos; entre el científico chitreano, Francisco Delgado y el presidente de la Asociación de Rescate de Danzas "Miguel Leguízamo", Aristides Burgos.
Delgado alegó que hace dos años le hurtaron las plumas de guacamaya de su casa y aunque puso la denuncia en la Policía Técnica Judicial (PTJ), no las ha recuperado.
Entre miembros de algunas danzas el año pasado, identificó algunas plumas, por lo que pidió que las devolvieran, pero nadie lo ha hecho.
Delgado amenazó con ir nuevamente a revisarlos durante la fiesta de Corpus.
La denuncia a los villanos no les agradó, por lo que convocaron a una reunión para esclarecer la situación.
Burgos manifestó que se trata de un problema local que hay que arreglar, pero la tradición villana está por encima de este problema.
Indicó a Delgado que el asunto de las plumas es muy doméstico y no está por encima de la tradición santeña.
"La tradición se respeta y nosotros los santeños no lo vamos a permitir, porque se adora el santísimo y se llevan las danzas ese día", acotó.
Para Delgado, el problema es primero porque se está extinguiendo el ave guacamaya para traficar las plumas y comercializarlas, lo que está prohibido por leyes internacionales.
En Tonosí, en el Cerro Hoya existen dos clases de guacamaya, la roja y la verde, que también hay en Darién y Coiba.
Delgado manifestó que pertenece al Consejo Internacional de Protección de Aves y esta entidad le envía plumas cada año, las cuales tiene que custodiar, por lo que las personas que infrinjan la leyes pueden ser penados con multa y cárcel.