Chiriquí. Por segunda vez el presunto matricida, Carlos Eduardo Araúz, se negó a rendir declaraciones ante las autoridades judiciales, lo que según el Fiscal Primero Superior, Edwin Alvarez, es una garantía constitucional de la que dispone, no obstante, indicó que ello retrasa el caso.
Ayer el imputado fue remitido a la Fiscalía Primera Superior; sin embargo, exigió la presencia de una abogada de oficio que lo asistiera en su intervención, de lo contrario, no respondería a ninguna pregunta, que de hecho fue lo que sucedió porque ésta no pudo comparecer al despacho superior.
Alvarez explicó que ya se le ha formulado el primer cargo de violación en perjuicio de la menor de 11 años, quien es testigo fundamental de los hechos.
Subrayó que la menor ya concurrió a las autoridades y en la indagación afirmó que efectivamente fue víctima de Araúz y a su vez aseguró haber presenciado cuando el sujeto ultimó a señora la Aida María Pitty de 54 años (madre del homicida).
Manifestó que de acuerdo a las investigaciones que se han realizado hasta el momento, se ha podido determinar que ambos hechos se dieron el mismo día, inicialmente la violación y luego el homicidio. Mencionó que para la próxima semana se espera llamar nuevamente al supuesto homicida, esta vez en presencia de su defensora, a fin de que se puedan iniciar las primeras diligencias del caso.
Apuntó que aún no se ha determinado si se hará la reconstrucción de los hechos, pues en ellos se involucra una menor de edad que sufrió algunos traumatismos y por lo tanto volverlos a repetir sería cometer una violación en contra de sus derechos.
Araúz compareció a eso de las 9:30 de la mañana de ayer a la Fiscalía Primera Superior. Vestía una camisa de cuadros, una bermuda blanca y calzaba una chancletas de plástico. El sujeto es el principal sospechoso de haberle causado la muerte a su madre Aida María Pitty, al propinarle un machetazo en la nuca, luego de que ésta lo sorprendiera abusando sexualmente de su nieta, una menor de 11 años que sufre de trastornos mentales.