En completo desacuerdo con la Autoridad de Seguridad Agroalimentaria, se encuentran un grupo de productores de Cerro Punta que aseguran que ya no aguantan más.
El temor de los productores es que se siga importando papa y cebolla, porque su participación en la cadena agroalimentaria que dirige esta autoridad se ve muy limitada.
Vicente Veros, dirigente de este movimiento, fue claro al señalar que no descartan que los productores estén dispuestos a regalar el producto, porque verdaderamente las pérdidas están a la orden del día.
"Esta autoridad de la Seguridad Agroalimentaria es una entidad perjudicial para el hombre del campo y negativa para la salud de todos los panameños, porque no se respetan los parámetros fito y zoosanitarios", indicó Veros.
Alegó que hay pruebas como la mantequilla de maní y la harina procedentes de Turquía, en las que los miembros de esta entidad no se percataron del incumplimiento de las normas sanitarias.
Agregó que es lastimoso que a través de decretos de ley se afecte la producción que se cultiva con tanto sacrificio y que por las importaciones terminan vendiéndose a precios por el suelo.
En tanto, Esteban Fistonich, productor del área, manifestó que el sector agropecuario atraviesa por un momento difícil.
Señaló que en las condiciones actuales en las que se encuentra el sector, no llegarán lejos, porque ya no soportan seguir trabajando bajo el costo de producción.
Alegó que muchos productores están a punto de perder sus fincas por los bajos precios que se siguen registrando en las legumbres y demás productos.
Expresó que quería llevarle mucha comida, porque se lo merece, ya que se sacrifica mucho por ellos.
En tanto, la maestra Mercedes Bernal, quien tiene años de asistir a esta celebración religiosa, señaló que sus padres le dejaron como misión ayudar a las personas más necesitadas.
Alegó que su papá en vida regalaba la leña con la que se cocinaban los alimentos y su mamá vendía las gallinas que tenía, con el propósito de regalar ese dinero a los campesinos pobres.
Según los organizadores de este año, se repartieron 300 bolsas de comida, 450 bolsas de golosinas y útiles escolares para los niños, así como también se distribuyeron 1, 500 platos de alimentos en el desayuno, almuerzo y la cena.
Las personas que colaboraron se sentían felices de ver a los más necesitados sonreír.
Productores molestos con autoridad agroalimentaria
Los productores denunciaron que cuando van a vender sus cosechas a los mercados nacionales, estos están abarrotados de productos importados.