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Productores no quieren sindicalismo en Tierras Altas

Tanto trabajadores como productores mantienen sus posiciones y el Gobierno tendrá que intervenir.


EL libre tránsito, el normal abastecimiento de productos agrícolas en los mercados y la paralización parcial de las labores en los campos, fue el resultado de una protesta que ayer realizaron más de un centenar de dueños de fincas de las Tierras Altas en Chiriquí, en rechazo a la firma de una convención colectiva con los trabajadores de este sector.
La acción, que causó gran revuelo en la zona, inició a eso de las 6: 00 de la mañana frente a la comercializadora Fistonich e hijos de la empresa ANEF, en donde se ha presentado el primer pliego para establecer la convención, que de acuerdo a los productores, no firmarán.
Dijeron que están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias para evitarlo, ya que sería fatal para la región la firma de una convención en donde funcionan pequeños, medianos y grandes empresarios dedicados a las labores agrícolas.
Los productores, bandera en mano, estuvieron en las orillas de la vía por más de cuatro horas y luego realizaron una caravana por todo el pueblo hasta llegar a la comunidad de Volcán.
El temor de los productores es que la actividad se vea afectada por el establecimiento de un sindicato, toda vez que aseguran que en sectores como Barú y Divalá, las consecuencias por estas acciones sindicales han sido fatales.
Stephan Fistonich, de la empresa, apuntó que ellos no pueden aceptarlo, porque el tipo de actividad agrícola no lo permite.
En tanto, Arístides Araúz, presidente de la comunidad productora de Tierras Altas, dijo que esto es muy grave para el sector; por eso están tratando de establecer acuerdos de manera clara y personal, sin intervención legal.
A pesar de todas las intenciones y exigencias de los productores, el secretario del Sindicato de Trabajadores Indígenas e Industria Derivada (SITRAPEID), Simón Gallardo, aseguró que la propuesta de la convención se mantiene en pie y que no retrocederán.
Señaló que la actividad agrícola, ha sido muy crítica y desventajosa para los indígenas que han venido aceptando malos tratos por muchos años, por eso ya es momento de legalizar los deberes y derechos. Dijo que están evitando llegar a conflictos que puedan afectar el desarrollo de la actividad que emplea más de cinco mil personas en su mayoría indígenas. Además, que la convención colectiva mejorará la condición social, las físicas y laborales de los trabajadores.
El pasado martes 3 de enero finalizó el término de negociaciones, entre los obreros y en este caso los representantes de la empresa Anef.
Ante esto, los trabajadores invocaron la figura del arbitraje, en donde estarán presentes un representante de la empresa y uno de los trabajadores, con la medicación del Gobierno.
El productor Araúz, expresó que la culpa de esta situación es responsabilidad de grupos adversos como el SUNTRACS, quienes son los que han estado incitando a los obreros indígenas a que presenten los pliegos.
Sobre la vinculación del SUNTRACS, el dirigente de los trabajadores, Simón Gallardo, aclaró que lo único que ha hecho este grupo es asesorarlos, toda vez que ellos conocen más sobre estos temas.


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216110
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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