Darién. Si no se supervisan las construcciones desde sus inicios hasta el final, continuará el juega vivo y pronto la población darienita quedará con las mismas necesidades sociales, señaló Bernandino Dogiramá, residente de la región de Vista Alegre en el Tuira.
Agrega que los proyectos de Inversión Social en la provincia nunca han sido supervisados desde sus inicios y en la mayoría de los casos los responsables de ejercer esta función las ven ya finalizadas y entregadas.
Dogiramá explicó que actualmente en la región de Boca de Cupe, en su comunidad y otros poblados, una compañía colombiana instala más de 18 kilómetros de tendido eléctrico y los postes son enterrados muy cerca del río, por lo que presumen que en una creciente grande toda la zona quedará sin el servicio, porque los postes serán arrasados por las corrientes.
No obstante, sostiene que de haber efectuada la supervisión adecuada en esta obra, esta irregularidad no se hubiera permitido. A su juicio, una obra similar, que también será una inversión inútil, es la instalación de las tuberías del acueducto de los poblados de Río Chico, porque los tubos de cuatro pulgadas que transportan el agua a las distintas comunidades no han sido enterrados y con la crecida del río sólo quedaron pedazos de los tubos y los pueblos han seguido sin el vital líquido.
"Esta obra que estaba por terminar desde 1998, cuando fue abandonada por la constructora responsable, luego fue retomada por el Ministerio de Salud y no le han dado seguimiento, pero la empresa no aceptó la sugerencia de los moradores de enterrar los tubos y ponerlos lejos de la orilla del río", indicó.