Tras dos años de haberse detectado la contaminación del río La Villa con el herbicida atrazina, continúa la zozobra entre los trabajadores del lugar que fueron cesados tras el cierre de operaciones de la empresa, debido al proceso legal que se le sigue.
Se calculan en 2,000 las plazas de empleos directos e indirectos que se dejaron de percibir tras el cierre de Campos de Pesé, empresa a la que se le imputaron cargos por los supuestos delitos contra el ambiente, el ordenamiento territorial y contra la seguridad pública, por la contaminación del río, que dejó sin el suministro de agua potable a más de 125 mil personas de las provincias de Herrera y Los Santos.
Tras el anuncio de la empresa del cierre de sus operaciones y la consecuente liquidación del personal restante en sus instalaciones, sus voceros aseguraron que ninguna entidad se les acercó para hablar de la suspensión y de las pérdidas que esto ocasionaría a la economía local.
Richard Lao, coordinador ambiental de la empresa, aseguró en ese momento que desde el cierre ningún representante del Gobierno se les acercó, ni siquiera el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral para conocer sobre las casi dos mil plazas de empleo perdidas en la región.
"Tampoco el Mida nos preguntó qué vamos a hacer con las cuatro mil hectáreas de caña sembradas. Nada por parte del Gobierno, nada", lamentó Lao.
A juicio de Lao, la comunidad de Las Cabras de Pesé ha sido olvidada por las autoridades, desde que se inició el proceso contra la empresa por su supuesta participación en la contaminación del río La Villa con el herbicida atrazina.
Presidente Varela
Al respecto, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, reaccionó ayer sobre la situación en Las Cabras de Pesé, aseverando que en ese región herrerana "hay mucho empleo".
En el acto de graduación de nuevos agentes formados en la Academia de Policía (Acapol), en Gamboa, Varela sostuvo que su pueblo, Pesé, "está tranquilo".
Según Varela, los datos de desempleo que se dieron en el momento del cierre de la empresa Campos de Pesé "no indica que es una cifra correcta".
Varela señaló que todo indica que el país, en un momento dado, "se ha ahorrado casi 70 u 80 millones de dólares al año por hacer las cosas bien, como lo hizo el secretario de Energía".
Varela afirmó que ese ahorro millonario está "en inversiones públicas" en Pesé y Herrera, creando mucho empleo.
Agregó que en el pueblo Las Cabras hay un proyecto gubernamental de Techos de Esperanza (viviendas).
A juicio de Varela, dicha empresa tiene que competir y no los cuatro millones de panameños, alegando que "no pueden subsidiar con 70 millones de dólares al año, a una de las personas más ricas de la región".
"Es al revés, los empresarios tienen que contribuir al desarrollo del país", sentenció Varela.
Claves
Ubicación: La empresa se encuentra en el corregimiento de Las Cabras, en el distrito de Pesé, provincia de Herrera, un pequeño pueblo agroindustrial, que basa su economía principalmente en el cultivo de caña de azúcar para bebidas alcohólicas y el cultivo de maíz.
Habitantes: Su población de apenas 2,000 personas está rodeada de cultivos de caña y en su gran mayoría dependía directa o indirectamente de los ingenios y plantas procesadoras de alcohol y etanol que allí operaban.
Afectación: Para los moradores, el cierre de la empresa significó una disminución drástica y repentina de las oportunidades de ingreso, así como un desmejoramiento de la calidad de vida de los que residen en el corregimiento de Las Cabras y comunidades aledañas.