En Chiriquí, todos los años los rayos causan pérdidas cuantiosas a los ganaderos. Según el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), capítulo de Chiriquí, José Lorenzo, por año unas 50 reses son fulminadas por los rayos en los potreros.
Lorenzo advirtió que los animales que son muertos por el impacto de un rayo no deben ser ingeridos por los seres humanos, ya que la descarga eléctrica ocasiona que la sangre se coagule, lo que hace que las bacterias se reproduzcan rápidamente.
En tanto, Manuel Castillo, presidente de la Asociación de Ganaderos de Veraguas, sostuvo que los rayos han causado serios daños y pérdidas a los productores, por las muertes de sus ganados y caballos, que se estiman entre 20 a 25 animales por año.
Castillo indicó que unos de los distritos donde se registra mayor número de casos de vacunos muertos por rayo son Río de Jesús, La Mesa y Soná.