A puerta cerrada deben vivir los residentes de Parita, en la provincia de Herrera, debido a la cantidad de polvo y lodo en las afueras de sus casas, tras la construcción del alcantarillado del lugar, que se inició el pasado mes de agosto y que desde entonces mantiene a los moradores, prácticamente sitiados.
El proyecto, que lleva un 35% de avance, se encuentra en la etapa de colocación de las tuberías necesarias, lo que conlleva el rompimiento de las calles y, por ende, la presencia de cantidad de polvo, que molesta a los moradores quienes aseguran que además les causa enfermedades respiratorias.
Por si fuera poco, los propios residentes denunciaron que la empresa responsable de la obra, Consorcio Parita (Estracos-JOCA), no ha tomado las precauciones necesarias causando afectaciones en estructuras coloniales, entre ellas el atrio de la iglesia.
La situación fue confirmada por el alcalde del lugar, José Guillermo Velásquez, quien informó que ha realizado llamados de atención enérgicos a la empresa, además de solicitarle tener más cuidado en las obras, ya que se trata de un pueblo colonial.
"Hace unas semanas hubo un incidente con una retroexcavadora que golpeó el atrio de la iglesia y le informamos a la empresa que debe haber una mejor coordinación", indicó Velásquez.
Reacción
- Empresa asegura que cumplió
- Según la empresa constructora, se han tomado las medidas de mitigación necesarias para disminuir la afectación por polvo, y se mantienen dos carros cisterna de forma permanente en las calles afectadas.Manuel González, ingeniero residente del proyecto, informó que la empresa cumple con lo establecido en el pliego, así como con los tiempos establecidos para cada etapa.La directora del Idaan estuvo en el área recorriendo el proyecto y escuchando a las autoridades y los moradores, y les planteó que les daba dos semanas para cambiar el sistema de trabajo.