P. Oeste. Informes del Hospital Regional Nicolás Solano de La Chorrera revelan que existen unos 2,512 casos de desnutrición infantil, en lo que va del año en Panamá Oeste.
El director médico del centro hospitalario, Freddy Henríquez, explicó que las estadísticas reportan que 648 menores de un año presentaron signos de desnutrición, de éstos 552 son leves, 80 moderados y 16 severos.
Indicó que cuando se presentan casos de desnutrición en niños entre las edades de uno a cinco años la situación es preocupante, ya que se han detectado 1,521 casos leves, 309 moderados y 34 severos, que suman un total de 1,864.
Señaló que los casos provienen casi siempre de áreas apartadas de la región de Capira, como la comunidad de Trinidad, Faldares y otras áreas con iguales características, en donde el estrato social y la educación inciden sobre estos factores.
Reconoció que es necesario brindar mayor orientación y educación a los padres de familia, así como realizar visitas en estos hogares. El galeno manifestó que a los niños desnutridos se le disminuyen las defensas, es decir, se infecta su sistema inmunológico y se convierten en seres humanos susceptibles a padecer cualquier tipo de enfermedad infecciosa.
Aseveró que los infantes pueden padecer de gastroenteritis y otras clases de enfermedades infecciosas, sobre todo cuando ingieren alimentos con las manos sucias.
111 Las consecuencias de la desnutrición van desde la disminución en el coeficiente intelectual, problemas de aprendizaje, retención y memoria, escaso desarrollo muscular y enfermedades infecciosas frecuentes.
Hernández sostuvo que muchas veces estos hogares no reúnen las condiciones necesarias de higiene. Argumentó que en estas condiciones, donde las familias viven en extrema pobreza, una enfermedad sencilla se agrava más de lo normal.
El galeno explicó que es una responsabilidad de toda la sociedad contribuir a erradicar estos casos, porque en un futuro cuando ese niño llega a la edad adulta disminuye su capacidad intelectual.
Sostuvo que los niños que han padecido desnutrición, pueden confrontar problemas en su etapa adulta al formar un hogar, ya que sus hijos pueden ser vulnerables a contagiarse fácilmente de cualquier enfermedad.
Agregó que la institución de Salud cuenta con personal idóneo para brindar orientación y educación a las familias, a través de las trabajadoras sociales.