La demanda de pacientes en el cuarto de urgencia del Hospital Nicolás Solano de La Chorrera se ha incrementado con el cierre, debido a reparaciones, del cuarto de urgencia de la Policlínica Santiago Barraza. El director médico de la institución, Abel Ibarra, pide a los usuarios que hagan el mejor uso de estas instalaciones.
El cierre del cuarto de urgencias de la Policlínica Santiago Barraza, desde el pasado martes hasta mañana, por motivo de algunas reparaciones, ha provocado que el alto número de pacientes que acude a estas instalaciones se dirijan al Nicolás Solano, que se ha llenado a su máxima capacidad. Ibarra pidió a la población que solamente en casos de urgencia acudan al Hospital Nicolás Solano, como es el caso de asmáticos, accidentes automovilísticos y pacientes cardíacos, entre otros.
Actualmente tanto el cuarto de urgencias, como las salas del Hospital Nicolás Solano están completamente llenas, ya que por contar con 216 camas, se ven en la obligación de tener que mantener demasiados pacientes en camillas en el cuarto de urgencia.
Prueba de la saturación de pacientes, mencionó Ibarra, es la sala de observación donde se deben tener de 12 a 14 camas, la cual se ha extendido hasta 40 camas. Por su parte, el jefe del cuarto de urgencias del Nicolás Solano, Luis Díaz, ratificó la situación que se vive en esa sección, donde en el día de ayer se atendieron cerca de 300 pacientes, lo cual considera una exagerada demanda para los tres médicos por turnos que se tiene.
Dijo que aunque no es el deseo de la institución mantener los pacientes en camillas, la situación los ha llevado a tener que tomar esta medida con niños y adultos que requieren de la atención en el cuarto de urgencia, por lo que se pide que los usuarios utilicen otras instalaciones de salud del área.
Saturación de pacientes en cuarto de urgencia
El hecho se debe al cierre temporal de la Policlínica Santiago Barraza.