Militares ecuatorianos continúan buscando a siete canadienses y un estadounidense que permanecen secuestrados por desconocidos desde el 11 de septiembre pasado, indicó ayer el ministro de Defensa de Ecuador, general (r) José Gallardo.
"Continuamos con la tarea de búsqueda", expresó Gallardo a la prensa y añadió que "estamos siempre abiertos a cualquier recurso que logre conservar sus vidas".
Los siete canadienses y el estadounidense fueron secuestrados junto a tres españoles y una belga hace casi un mes en un paraje de la carretera entre las ciudades de Lago Agrio y Tarapoa, en la provincia de Sucumbíos, al noreste, en la selva de la Amazonia y fronteriza con Colombia.
Los canadienses han sido identificados como Barry Meyer, Steven Brent, Neil Barber, Colin Frazer, Rod Dumbar, Grant Rankin y Brand Scheeler y el estadounidense como Leonard Carter, quienes trabajan para la compañía United Pipeline de Canadá, subsidiaria de la petrolera City Investing de ese mismo país que opera en la jungla amazónica de Ecuador.
El pasado sábado, una patrulla militar localizó en jurisdicción de Sucumbíos a los españoles Jesús María Magunagoicoechea (29 años) y María Jesús Mimenza (29) y la belga Sabine Roblain (26), quienes estaban en el grupo de plagiados.
"Los tres secuestrados fueron encontrados cerca de los campos petroleros Cooper, al norte de Sucumbíos", manifestó el ministro Gallardo al respecto.
Los tres europeos fueron trasladados el mismo sábado a Quito, donde se unieron con Ander Mimenza, quien había sido dejado en libertad el 26 de septiembre último.
Ander Mimenza (27) es hermano de María Jesús Mimenza, quien a su vez es esposa de Jesús María Magunagoicoechea.
La pareja, recién casada, paseaba por Ecuador en su "luna de miel", aprovechando la presencia de Ander en esta nación sudamericana al colaborar con la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER), con sede en Quito, al igual que Roblain.
Estados Unidos ha responsabilizado del múltiple plagio a la guerrilla de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC, marxistas), la cual, de su lado, ha negado la autoría del hecho, que dejó un soldado ecuatoriano muerto.
El uniformado brindaba seguridad a los canadienses secuestrados.