La sala de salud mental que será trasladada al primer alto del nuevo Hospital Regional de La Chorrera, deberá conseguir sus propios recursos para su habilitación, debido a que no se cuentan con los fondos necesarios para tales fines, así lo expresó el siquiatra Gonzalo González.
El nuevo hospital, detalla, en un inicio no había contemplado dentro de sus instalaciones una sala para los pacientes de siquiatría, sin embargo, pese a la insistencia de algunos médicos, se buscó un área en el primer piso del nuevo edificio.
Señaló que para la nueva sala se necesita agrandar el espacio para la ubicación de 16 camas para hospitalización de los pacientes, un puesto de enfermería, baños para cada sexo y cubículos para el equipo médico que labora en el programa de Salud Mental.
Agregó que por el momento se ha solicitado al Departamento de Ingeniería del Ministerio de Salud, que realice los estudios pertinentes para saber cuánto será el monto que ha de recaudarse con apoyo de la comunidad y empresas particulares, que permitan la habilitación de la sala de siquiatría.
Aunque no precisó la cantidad de pacientes que se atienden en siquiatría, dijo que si se toma en cuenta que cerca del 30 por ciento de la población tiene problemas de salud mental, se calcula alrededor de 300 mil habitantes en el área, que de una u otra forma van a dar a los centros de salud o al hospital.
Actualmente, la sala de siquiatría tiene 8 camas, constituyéndose en las que mayor ocupación tiene dentro del Hospital Nicolás Solano, por lo que se requiere con urgencia el aumento de la cantidad de camas, debido al crecimiento constante y la alta demanda que se da en este servicio.