La Calle Décima de la ciudad de Santiago, se ha convertido en el centro de los episodios boxísticos y de todo tipo de desagradables espectáculos por las personas que liban en la cantinas y luego de las violentas riñas dañan las propiedades ajenas.
Los empresarios y habitantes del sector céntrico de la ciudad de Santiago, se quejan de la proliferación de bares y cantinas que al parecer están abiertas las 24 horas, trayendo como consecuencia una ola de hurtos, riñas, y escándalo en vía pública, sin importarles quienes los miren.
Sonia de Yau, comerciante del área, dijo que constantemente ha sido víctima de las malas acciones de las personas que totalmente ebrias llegan hasta su local comercial, destruyendo los vidrios de los automóviles de los clientes.
Ante esta situación solicitó más vigilancia policial, para evitar que terceras personas resulten afectadas en estas riñas y robos.
Los espectáculos se dan a toda hora en las cantinas que permanecen abiertas las 24 horas y están a pocos metros de la terminal de transporte.
Muchas cosas son las que necesita esta niña, sin embargo, las prioridades son una silla de ruedas y una casa adecuada para que ella viva como lo indican los médicos, pues la casita donde actualmente moran está sin terminar, con un solo cuarto y parte del piso de tierra. Jaramillo hizo un llamado a las personas para que ayuden a su hija.
El señor Jaramillo solicitó a las autoridades del MIVI en Coclé, que por favor le realicen una evaluación y le apoyen.
Además, hizo un llamado a la primera dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos, para que los visite en El Retiro de Antón y les ayude con una silla de ruedas y una casa, pues su hija padece del síndrome de Dawn.
Otra de las necesidades que enfrenta es la alimentación, pues aunque no tenga una dieta, debe comer adecuadamente, pero hay días que no hay ni para el desayuno, comentó Jaramillo.