El asesor legal del Municipio de Arraiján, Rodrigo Samaniego, solicitó ayer, la intervención de autoridades del Ministerio de Vivienda (MIVI), el Banco Hipotecario (BH) y la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), a fin de buscar una solución a las 150 familias que invadieron la escuela agroforestal en ese sector.
La escuela posee 19 hectáreas de terreno y tres ojos de agua, y está ubicada en las áreas revertidas de ese distrito, y el pasado domingo, fue invadida por decenas de familias que reclaman lotes para construir sus viviendas y campos de juego.
Las declaraciones de Samaniego surgen luego de una reunión realizada el pasado lunes, en la cual participaron miembros de la escuela agroforestal y dirigentes de los invasores y agricultores.
Ante tal decisión, Pablo Martínez, dirigente de la Coordinadora Victoriano Lorenzo, recalcó que las familias se mantendrán en la parcela invadida, al tiempo que advirtió que están en desacuerdo que 19 hectáreas de terreno se destinen a una escuela, cuando existen más de 125 familias que reclaman solución habitacional.
Martínez agregó que hace un año, autoridades MIVI destinaron parcelas pertenecientes a la escuela, para las familias necesitadas de terreno.
A juicio de Martínez, es necesario otorgar una solución al problema y 17 hectáreas de terreno serían las justas para todas las familias, al tiempo que críticó que 19 hectáreas es mucho terreno para el proyecto.
Por su parte, Vladimir Broce, asesor legal de la escuela agroforestal, manifestó que por ley los terrenos donde se encuentra la escuela agroforestal y la cooperativa deben respetarse, pues en el área se encuentran tres ojos de agua, los cuales hay que proteger.
Broce añadió que en la escuela hay un proyecto propuesto por una agencia internacional, que asciende a medio millón de dólares, que si se reducen los terrenos podría perderse.
En la reunión también se conoció que existe un conflicto interno entre los dirigentes de la escuela, cooperativa y agricultores desertores, quienes explicaron que no se le permitía la participación y cosechar productos de la cooperativa.
Ante tales señalamientos, Ema Ruth de Ford, directora de la escuela agroforestal, señaló que los afiliados de la cooperativa tienen que aceptar la disciplina de la institución, que estipula que todo el que no trabaja la tierra no tiene derecho a cosechar.
Finalmente Martínez expresó, que si las autoridades competentes no le dan una respuesta a las familias, en los próximos días iniciarán una huelga de hambre.