Cinco mil metros cuadrados de siembra de maíz transgénico de la variedad 30K73H fueron cosechados en la finca experimental de El Ejido de Los Santos.
Con la recolección y posterior revisión de los transgénicos, de acuerdo con Román Gordón Mendoza, investigador del proyecto de maíz del Instituto de Investigación Agropecuaria (IDIAP), Panamá cumple con la ley que obliga a toda empresa que introduce transgénicos al país a ser evaluado.
Indicó que con los dos ciclos de evaluación que se han realizado en Panamá, se observa que todos los países que tienen el gen H no son afectados por las plagas que dañan el maíz.
“Esto les da una característica a los productores para que se puedan proteger contra los daños de las larvas de los lepidópteros o mariposas”, manifestó.
Señaló que las evaluaciones se realizaron en un periodo de año y medio, tras la solicitud de productores panameños.
Agregó que, por ello, se reglamentó la ley existente y se sembró el primer ciclo en agosto del año pasado y la Comisión Institucional de Seguridad sugirió que se hiciera una segunda evaluación, que es la que se cosechó.
En el primer ciclo se observó que las plantas eran menos afectadas ante la presión, mientras que en el segundo ciclo las mazorcas no alteradas fueron atacadas por el cogollero, gusano de la mazorca y del tallo, dando como resultado que los rendimientos se duplicaran en los maíces transgénicos en comparación con los que no lo contenían.
Se cosechó ocho toneladas por hectárea.