Los padres de familia de la Escuela Primaria de Progreso, en el distrito del Barú, provincia de Chiriquí, decidieron no enviar sus hijos a clases, por considerar que las malas condiciones de la infraestructura representan un ingente peligro para los pequeños que acuden a ese centro de enseñanza.
La medida fue adoptada desde el pasado jueves 10 de junio, cuando los acudientes reunidos en una asamblea analizaron minuciosamente las repercusiones negativas que podría traer consigo el continuar laborando en este plantel.
El paro prosigue esta semana, luego que los integrantes del Club de Padres de Familia expusieron la situación el viernes ante los representantes del Ministerio de Educación (ME) en Chiriquí, pero no llegaron a ningún acuerdo.
La vicepresidenta de la Asociación de Padres de Familia de la Escuela de Progreso, Jackeline Martínez, manifestó que los funcionarios del ME no presentaron respuestas a las diversas dificultades planteadas por los acudientes.
Adelantó que para el próximo viernes 18 de junio, se ha programado llevar a cabo la segunda reunión con los funcionarios del ME, donde la parte afectada espera obtener una respuesta que dé fin a la paralización de las clases.
En los últimos días, un total de cuatro planteles educativos ubicados en el distrito del Barú, y en los que figuran la Escuela Primaria de Finca Palmito, Los Olivos, Finca Lechoza y por último Progreso, se han sumado a la suspensión de clases, debido a las pésimas condiciones que presentan los planteles educativos.