Unas 21 escuelas de la provincia de Darién, a las que asisten 49 docentes y 980 estudiantes, suspendieron sus clases ayer, debido a la inseguridad registrada en la región y la ausencia de alternativas por parte del Ministerio de Educación (ME).
Poblados como Tupiza, Tuquesa, Uscurgantí y Chucunaque, decidieron adoptar la medida en sus planteles educativos.
"Existe incertidumbre y temor por la posibilidad de nuevas incursiones de grupos armados a la zona que puedan perjudicar al personal docente y educando", sostuvo Jacinto Sánchez, vocero de los educadores.
El docente explicó que están recibiendo el apoyo de los educadores de otras áreas que han manifestado que podrían unirse al paro si las autoridades no presentan alternativas confiables que garanticen una mayor seguridad en la provincia.
Advirtió que el ME sólo decretó la suspensión del año escolar en nueve planteles primarios, cuando el temor e inseguridad pública es generalizado y un gran número de poblados podrían ser víctimas de ataques como el ocurrido recientemente en Nazaret.
Por su parte, el director Regional de Educación, Ismael Aizprúa, aseguró que la entidad está evaluando la solicitud de los docentes, señalando que la decisión de los educadores ha sido demasiado acelerada.