- 20 años tiene de construido el puente en esta comunidad de Arraiján, el cual todavía no cuenta con un barandal.
@reynuz121212
Temerosos de que las corrientes provocadas por las intensas lluvias que están cayendo se lleven viviendas, así como el viejo y deteriorado puente, están más de 5,000 residentes en el sector de San José, corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, distrito de Arraiján.

La situación desesperante de los residentes del lugar no es nueva, ya que llevan varios años de estar enviando notas al Ministerio de Obras Públicas (MOP) y al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) para ponerlos al tanto del peligro que enfrentan diariamente.
Ellos utilizan el puente, que fue construido hace muchos años por esfuerzo comunitario, y cuyo estado no representa ninguna garantía para los usuarios.
La vieja estructura se mantiene sin barandal, tal como fue construida hace unos 20 años, porque “lo que pudimos recaudar entonces no alcanzó para completarlo”, dijo Rolando García a Panamá América.
“Sin embargo, nos hemos mantenido utilizándolo porque, a pesar del peligro que representa, es el único que nos permite trasladarnos hasta el otro lado de las dos quebradas, que cuando unen sus corrientes, amenazan con llevárselo”, manifestó García.
Juana González, dirigente lugareña y educadora jubilada, señaló que están cansados de solicitarles a las autoridades y a las instituciones públicas que se construya un nuevo puente que permita, sin riesgos, atravesar dos quebradas que se ponen caudalosas cada vez que caen los torrenciales aguaceros.
Al MOP se solicitó, desde hace mucho tiempo, que construyera un barandal, pero no han atendido la solicitud, indicó la señora González.
“Ha pasado tanto tiempo que el problema ahora no solo es el barandal, sino la estructura misma del puente, cuyas varillas de hierro ya afloraron a consecuencia de las crecidas de las corrientes”, declaró la moradora.
Los quejosos manifestaron que están dispuestos a comprar cada uno el collarín que permita anexarse a una tubería madre para procurarse agua, que es otro problema existente.
Casas en riesgo de ceder por crecida de quebradas
Una moradora que habita en una de las casas ubicadas a orilla de la quebrada, manifestó que en tiempos lluviosos no duerme pensando que la corriente se la va a llevar con todo y el inmueble.
Más adelante, otras cinco familias sienten igual temor debido a que las lluvias han ido erosionando la tierra cerca de sus casas.
Las familias afectadas por la delicada situación concluyeron en que se hace urgente e impostergable, no solo la construcción de un nuevo puente, sino la instalación de tuberías que permitan una adecuada canalización de las aguas, de manera que no se siga desgastando la tierra y evitar futuros colapsos.
Para esta tarea han contactado al Idaan, que tampoco se ha presentado al lugar a verificar las reiteradas quejas sobre el problema.
Junta comunal espera dar respuesta en enero, cuando se tengan recursos
Al problema denunciado se suma el hecho de que los conductores de taxi, que antes usaban el puente rural, por temor, ahora se niegan a cruzarlo, lo que empeora la situación, especialmente cuando se trata de enfermos, parturientas, niños y adultos mayores que utilizan forzosamente la estructura.
Ante la situación, cada día más preocupante, la Junta Comunal de Juan Demóstenes Arosemena desplegó sus funcionarios en el sitio y dispuso para esta semana buscar los recursos municipales necesarios para paliar la situación, hasta tanto se tenga acceso al presupuesto de enero próximo. Una vez tengan los recursos, procederán a hacer los correctivos definitivos de esta contingencia que mantiene alarmados a los 5,000 residentesde San José.
Los fuertes aguaceros que han caído en el distrito de Arraiján en las últimas semanas también ocasionaron inundaciones en sectores como La Cascada de Burunga, Cerro Tigre, Vacamonte, Bajo Las Palmas y Chapala.