La construcción de una garita de información y seguridad ubicada en el corregimiento de Caldera, para controlar de alguna manera a las personas que diariamente entran y salen de Boquete, es una de las medidas tomadas por las autoridades locales a fin de reducir la delincuencia en el distrito, cuyos índices se han elevado este año.
Dentro de los casos que más se registran están el hurto, el robo y los delitos sexuales, que son investigados por los organismos de seguridad como la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y la Dirección de Investigación policial (DIIP).
Según las estadísticas que manejan estos organismos, en los seis primeros meses del año el hurto registra 114 casos, unos 20 más en comparación con los 94 casos que se dieron para la misma fecha el año pasado; y los corregimientos con más casos son Alto Boquete y Bajo Boquete.
Falta de previsión
Las autoridades afirman que el mayor problema que se registra con los extranjeros residentes en Boquete es la falta de previsión en cuanto a medidas de seguridad, debido a la cultura de los países de donde provienen.
Según los registros, la mayoría de hurtos han sido en casas de extranjeros que no cierran las ventanas, puertas o que salen de sus viviendas y no informan a sus vecinos como medidas preventivas.
Por su parte, algunos residentes en Boquete aducen que en muchas ocasiones, los extranjeros contratan a personas que se dedican a colaborar con los delincuentes, y les facilitan horarios de entrada y salida, lugares de ubicación de cámaras y alarmas.
Para Manolo Ruiz, alcalde de Boquete, los extranjeros deben tomar conciencia del tema de la seguridad, porque la mayoría de ellos salen de sus casas y dejan ventanas o puertas abiertas, lo que les facilita a los delincuentes cometer los hurtos y robos a mano armada.
“La mayoría de los hurtos son a los extranjeros, porque ellos llegan a Boquete confiados y no se percatan de que hay personas del malvivir que se dedican a cometer estos delitos”, afirmó la máxima autoridad del distrito de Boquete.
No obstante, dijo que en muchas ocasiones quienes cometen los hurtos no son del distrito de Boquete, sino de otros puntos de la provincia o del país, que se trasladan en vehículos para efectuar los actos delictivos porque saben que ahí viven muchos extranjeros.
Medidas concretas
El alcalde anunció que el Municipio de Boquete ya destinó 30,000 dólares para la garita de Caldera, cuya construcción estará a cargo de mano de obra aportada por el Ministerio de Seguridad. Asimismo, indicó que en Boquete ya se le solicitó al MOP que ceda al Municipio el área de la servidumbre donde se construirá la garita de control.
El comisionado Julio Lasso, jefe de la Policía Nacional en Chiriquí, anunció que la seguridad será reforzada en el distrito y se dispondrán de dos vehículos más, uno para la Policía y otro para el DIIP.
“Estamos implementando retenes y puntos de control vehicular para cerrar el paso a las personas que vienen al distrito de Boquete, no a disfrutar del clima y su belleza, sino a ver cómo se apropian de algunas cosas”, afirmó Lasso.
El uniformado dijo que el incremento de los hurtos se debe a la falta de seguridad de los extranjeros que viven con las puertas abiertas, vehículos sin seguridad y, en ocasiones, cuentan dinero en área públicas una vez salen de los bancos.
Añadió que otra alternativa para mejorar la situación es intensificar el programa de Vecinos Vigilantes para contrarrestar las acciones delictivas entre la institución y la población.
Solo en el distrito de Boquete hay, aproximadamente, ocho grupos de vecinos vigilantes y uno de comerciantes vigilantes.
En el distrito de Boquete se estima que unos 1,600 extranjeros residen de manera permanente y temporal, los cuales viven en proyectos de viviendas privadas y cuyos costos van desde los 75,000 al medio millón de dólares, aseguran las autoridades.