P. Oeste. En medio de la incertidumbre de un grupo numeroso de padres de familia del centro educativo Stella Sierra, en Arraiján, que protestaron en el pasillo frente al salón de reuniones para exigir participación en el consejo de delegados, las autoridades del Ministerio de Educación acogieron la renuncia presentada por los integrantes del gremio.
La Asociación de Padres de Familia estuvo envuelta en un escándalo público, al emitir delicadas acusaciones contra la dirección del plantel.
Entre las denuncias de los directivos de la asociación, se tilda al director del plantel de homosexual, el hallazgo de unos vibradores en una mochila -donde se involucra a la subdirectora- y la supuesta relación de pareja entre una estudiantes menor de 17 años y un docente del plantel.
Entre las autoridades que participaron en la reunión estaban la directora regional de Educación, Miriam Aguilar, miembros de Asuntos Comunitarios y padres de familia, representantes de asesoría legal y personal administrativo del plantel escolar, quienes aceptaron la declinación irrevocable de la junta directiva.
Mientras que se debatía el tema a puerta cerrada, padres de familia que se les negó el acceso simplemente por no ser delegados a pesar de haber solicitado cortesía de sala con anticipación, molestos forzaron la puerta y al final de la reunión se le dejó entrar.
En ese momento se produjo un fuerte intercambio de palabras entre las dos partes, unos en rechazo de las declaraciones a juicio de los acudientes calumniosas y en contra de la imagen del plantel, y otros a favor de la posición de la asociación de padres de familia.
Los ánimos se calmaron cuando el director de Asuntos Comunitarios y Padres de Familia, Luis López, intervino para finalizar la reunión donde se acordó que para el día 6 de septiembre en consejo de delegados se escogerá una nueva junta directiva.
La directiva de la Asociación de Padres de Familia decidió renunciar durante la asamblea de delegados celebrada el pasado miércoles en la tarde.
La reunión se extendió por espacio de dos horas por presiones del sector docente comisión de graduandos y padres de familia, que rechazaron categóricamente las denuncias y solicitaban la destitución o la renuncia de los actuales directivos.