Colón. Con la entrega de una cruz pectoral de plata grabada con el nombre de todos los sacerdotes de Colón, monseñor Carlos María Ariz, obispo de esta provincia y Kuna Yala celebró el sábado su cumpleaños 75, 50 de ser sacerdote y 22 de haber sido ordenado obispo.
Ariz, a quien le sobrevive una hermana y una cuñada, ofició con claridad la misa donde asistieron los curas de la región, el arzobispo José Dimas Cedeño.
Monseñor se dirigió por espacio de 31 minutos a los feligreses congregados en la iglesia Catedral de la Inmaculada Concepción relatando que cuando comunicó a sus padres la decisión de dedicarse al sacerdocio, ellos pensaron que estaría de vuelta a casa en dos meses, pero eso no fue así porque su entrega al servicio de Dios y su pueblo sigue vigente.
"Espero que el Señor nos conceda la gracia de seguir trabajando hasta que el Santo Padre o el Nuncio decidan otra cosa", manifestó, al tiempo que dijo que si le piden que descanse, descansará, y que si le piden que sigamos la lucha, seguiremos acompañando a Colón, dijo, al ser interrumpido por los aplausos.
La celebración continuó con bailes sevillanos, típicos, congos, mariachis, entre otros, en el gimnasio de la Academia Santa María.