Ángela Aguilar es una mujer de 80 años, que vive en la Barriada Don Bosco de la ciudad de Santiago, en la provincia de Veraguas.
Es la madre de seis hijos de ellos tres varones y tres damas, afirma que los quiere con todo el alma y que a cada segundo los recuerda como como si estuviesen pequeños.
Doña Ángela permanece en cama porque no puede caminar ni mover las manos, ya que le dio espasmo y reumatismo.
Después de ser abandonada por su esposo tuvo que planchar, lavar y limpiar casas y muchas veces hasta lotes con machetes para poder alimentar a sus hijos que eran pequeños.
De esa manera trabajó largos años para que ellos pudieran ir a la escuela secundaria y graduarse; algunos son maestros, electricista y secretarias, quienes hoy día han formado sus hogares regalándole siete nietos.
Comentó que sus padres eran oriundos del distrito de Chepo y llegaron a Santiago pocos años después de la construcción de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena.
Ángela narró que sus padres vivían en casas de quincha, pecas y paja aquí se ubicaron y hasta la fecha dijo que no regresará a su tierra natal.
Varias lágrimas se asomaron en los ojos de Doña Ángela Aguilar, al recordar los tiempos de su infancia, adolescencia y en posteriormente cuando se hizo una señorita que conoció a quien fue su esposo.
No quiso mencionar el nombre de su ex pareja, porque la abandonó cuando tenía la responsabilidad de seis pequeñas criaturas y se fue con otra mujer quien fuera una de sus mejores amigas.
En la Barriada Don Bosco todos conocen a mama Ángela, así le llaman adultos y pequeños aunque no tengan parentesco. Ella se ha ganado el respeto y cariño de toda la comunidad por su don de gente y su forma de tratar a los demás.
Sus hijos consideran a doña Ángela como la bendición del cielo, pues a pesar de todo los sin sabores siempre mantuvo la calma, el buen humor y sobre todo el amor y calor de madre.
"Las manos me duelen y no puedo mover las piernas" dijo muy triste, Ángela Aguilar una madre admirable que aunque humilde luchó para darle educación a seis hijos que fueron abandonados por su padre.