Autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) decretaron una alerta sanitaria en el distrito de Donoso, provincia de Colón, por la muerte de animales y la paralización de los acueductos rurales que dotan de agua potable a los pueblos apartados de la Costa Abajo.
A raíz de la escasez de alimentos por las inundaciones, muchas personas en las comunidades de Río Indio tomaron las reses que habían muerto ahogadas, lo que para el MINSA constituye un peligro.
Todas las regiones del distrito de Donoso, un extenso territorio de la costa Atlántica con limitaciones de red vial, se vieron afectadas por la falta del fluido eléctrico y quedaron incomunicados vía telefónica.
Más de 500 personas resultaron afectadas y 1,178 damnificadas, según la Cruz Roja, en el sector del Lago, y aún se mantienen incomunicadas varias comunidades de este distrito.
Las más afectadas fueron: El Congo, donde se registraron deslizamientos, caída de árboles, pérdidas de fincas y animales, daños al acueducto y la carretera inaccesible. Se reportó que hay cuatro viviendas a punto de colapsar, propiedad de las familias de Asunción Sánchez, Irene Troya, Etanislao Fuigueroa y Lino Castañeda.
En Palmira de El Congo, tres menores y dos adultos están hospitalizados con heridas múltiples, mientras que en el sector de Las Cruces otras dos personas resultaron con lesiones.
En Gobea otras 10 familias fueron auxiliadas en la sede de la junta comunal luego de abandonar las comunidades de El Guásimo y Las Cruces, por las inundaciones.
Mientras que en Tres Quebradas se informó de 10 casas inundadas que recibieron el apoyo del Despacho de la Primera Dama, Ruby Moscoso, del gerente de la Zona Libre, Jorge Fernández y la gobernadora Luciana de Policani.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), la Cruz Roja y la Policía Nacional ayudaban a los afectados y efectuaban rescates de las familias cercanas a los ríos.
Mientras que en el sector de Achiote el agua alcanzó los 12 pies de altura y seis familias están damnificadas. En tanto, Hermes Reyes fue rescatado por unidades del SINAPROC.
Palmas Bellas y Chagres cabecera registraron unas 40 familias damnificadas; dos fueron evacuadas. En Santa Fe Arriba se inundaron 19 viviendas y dos aulas de la escuela colapsaron, quedándose sin agua potable y sin energía.