Los vendedores de carne de res, pollo y cerdo del Mercado Público de Colón, señalaron que nunca han tenido complicaciones con la frescura de los productos que venden a los consumidores, debido a que éstos son traídos el mismo día que se sacrifican, además de que los mataderos que utilizan cumplen las normas de higiene.
En ese sentido, Manuel Ventura, cliente de matarifes coclesanos, manifestó que las empresas de Coclé ofrecen higiene y si hubiesen recibido queja de algún consumidor, inmediatamente suspenderían sus contratos.
En tanto, Isabel Guerrero, quien se dedica a esta actividad mercantil, dijo que el Ministerio de Salud, es riguroso en el traslado de productos alimenticios de un lugar a otro y que toda la carne de res que se trae de cualquier punto del país incluyendo el matadero de Cativá en Colón, lleva el visto bueno de esa institución.
Desde que el animal sale de la finca hasta que es sacrificado en el matadero intervienen los requisitos de Cuarentena Animal, los análisis respectivos y la aprobación para su venta.
Recientemente la alcaldesa del distrito de Colón, Matilde de Rosales, hizo un llamado a la comunidad para que no consuma la carne de res que viene del interior del país específicamente de Coclé, porque la misma representa un riesgo para la salud de la población por la distancia que existe entre ambas provincias.