CHIRIQUÍ, Dolega. Una forma de ganarse la vida honradamente es la que utiliza el señor Jorge Enrique Mendoza, quien inicia su trabajo con el último sorbo de una soda o cualquier refresco de lata.
Mendoza con su saco en mano está muy pendiente de los envases metálicos que las personas tiran durante las fiestas del carnaval, para recogerlos y poder ganarse el dinero que sirve de sustento para su hogar, a través del comercio del aluminio que aunque es una actividad poco conocida, está siempre presente en todas las fiestas.
Este es el décimo año consecutivo que el señor Jorge trabaja recogiendo latas en los carnavales de El Caño de Dolega, donde dice que ha llegado a ganar más de B/.40.00 entre los cuatro días de fiesta, recogiendo las latas de soda o cerveza que la gente tira por cualquier parte, sumado a las que encuentra entre los cestos de basura.
Según comenta Mendoza, durante los días de carnaval sale temprano en la mañana, luego de que han terminado los bailes, para recoger todas las latas que encuentra y las va metiendo todas en un saco grande, hasta que llega el comprador que finalmente las compra de acuerdo al peso.
Indica que las latas se venden por libra, lo que los compradores pagan a 0.30 centavos, precio que puede varias de acuerdo al comprador que llega directamente hasta el lugar con su pesa para llevarse las latas y regresar al día siguiente.
"Además de mí, muchos también recogen latas, pero aquí no hay problema y uno puede ganarse sus 10 dólares, 15 o mucho más, pero no tenemos que pagar impuestos, ni luz, ni agua, nada de eso, así que todo es ganancia y también hacemos limpieza por la calle, cuando recogemos todas esas latas", expresó.
Para Jorge es un chiste decir que no hay trabajo, porque dice que en la actividad de recoger latas hay muchas plazas, ya que nadie va a reclamar nada y cualquiera puede efectuar esta acción, sin celos de ningún tipo.
Hasta el momento y ya finalizando los carnavales, Jorge Mendoza, manifiesta que en esta ocasión como en las anteriores le ha ido bien.
Por su parte, Roberto Martínez, que se dedica a la compra de las latas, explicó que el proceso inicia cuando se compra el material, luego se recicla, se aplastan y se vende a la empresa interesada, que ofrece diversos precios por la compra.
¿Cómo han sido las ventas de este año durante los días de carnaval?
Doris Quintero: "Bueno.. ayer tuvimos éxito y hoy vamos a ver cómo se compone esto, pero las ventas están más o menos, y hoy esperamos vender más porque habrá más gente".
Jean C. Sánchez: "Las ventas este año en Dolega han estado bien y he vendido bastante mercancía, además que espero que hoy martes que es el último día, las personas compren más".
Iván Bonilla: "Las ventas este año no han sido ni la mitad de lo que se esperaba; yo vendo comida y pistolas de agua, pero la venta ha estado mala, espero que hoy se pueda sacar la plata".
La actividad de recoger latas de aluminio es otro de los beneficios indirectos que dejan los carnavales para algunas personas, que esperan ansiosos estas festividades, ya que al contrario del resto de los panameños, aguardan el jolgorio para obtener algo de platita.
A sus 52 años de vida, Jorge espera seguir recogiendo latas, puesto que, es lo que ha realizado por mucho tiempo para subsistir y sacar su familia adelante.
Viviendo del carnaval
Desde hace años se dedica a la recolección de latas de cualquier tipo de refrescos, para poder mantener a su familia y sacarla adelante.