Proyecto** No sorprende que la Asamblea haya aprobado en primer debate un proyecto para conceder mayores beneficios a los jubilados. Se trata de un grupo que continuará creciendo a medida en que nuestra población envejece y vive más, lo que la convierte en una fuente importante de capital político.
Comercio** Resulta difícil para cualquiera oponerse a un apoyo adicional para los que ya han dado toda una vida de sacrificios por pingües jubilaciones. Pero tenemos que objetar la iniciativa, ya que otra vez el Estado pretende conceder apoyo económico a costa de un tercero, en este caso, los comerciantes.
Retirados** Ya los jubilados gozan de varios descuentos, al menos uno de los cuales en casos excede el margen bruto del comerciante, causando que los demás consumidores paguen más. En vez de ampliar esa base, el Estado debería convertir estos beneficios en una carga directa para el Fisco, en lugar de otro impuesto para el comercio.