Sacar del olvido las más de 500 violaciones producidas durante los años de guerra no declarada entre Sendero Luminoso y el Estado (1980-2000), y de las que sólo tres están en proceso judicial, es el objetivo de un libro publicado hoy por el Instituto de Defensa Legal peruano (IDL).
El libro, Protocolo para la Investigación de Violación Sexual en Conflicto Armado Interno, pretende impulsar la investigación para desagraviar a unas mujeres doblemente ultrajadas, primero con la violación y posteriormente con la indiferencia del sistema judicial peruano, explicó a Efe el abogado de IDL Carlos Rivera.
Basándose en el informe que la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) realizó sobre los crímenes contra los derechos humanos cometidos durante los años de terrorismo y contraterrorismo, los expertos de IDL realizaron un seguimiento de los 538 casos allí recogidos.
Lo que encontraron fue una situación que el propio Rivera calificó de dramática: "sólo trece casos han sido investigados por el ministerio público, y de estos sólo tres han terminado en un proceso judicial".
"La situación es bastante grave, porque la CVR dio cuenta hace ya siete años de muchos casos de crímenes horrendos y que se cometieron de manera sistemática y generalizada, pero frente a los cuales la justicia no ha actuado", explicó el abogado peruano.
Esta pasividad por parte de la justicia fue atribuida por Rivera a la "falta de voluntad política" que en su opinión existe en todos los casos relacionados con la violación de derechos humanos en Perú, además de la discriminación que viven en este caso las víctimas.
Se trata, en su mayoría, de mujeres campesinas de la sierra andina, quechuahablantes, y que además sienten vergüenza ante la posibilidad de hacer públicos los crímenes cometidos contra ellas: "la condición de la víctima en este tipo de caso es simplemente decisivo", dijo Rivera.
"En un caso de desaparición forzada o tortura por lo general las víctimas denuncian esos crímenes, (pero) en estos casos la regla es que no se denuncien. Es gente que en muchos casos ni siquiera a sus familias se lo habían dicho", agregó el abogado.
Rivera también señaló como un problema la dificultad que este tipo de casos tienen para los fiscales del ministerio público, que no tienen las herramientas ni referencias para utilizar estrategias adecuadas.
Precisamente, el libro presentado hoy busca servir como herramienta para que jueces y fiscales tengan "pautas para impulsar estas investigaciones que hemos constatado y que están por lo general estancadas", dijo Rivera.
El libro recoge, para ello, la experiencia que los abogados de IDL han recolectado durante los siete años que han investigado el caso conocido como "Mandivilca", que reúne a once víctimas de violación y acusa a nueve miembros de las Fuerzas Armadas.
Este caso, que se espera inicie el juicio oral el próximo año, tiene la peculiaridad de ser el primero, no sólo en Perú sino en toda América, que sitúa la violación sexual como un crimen de lesa humanidad.
Lo anterior es un ejemplo que Rivera y el resto del equipo de abogados del IDL quieren mostrar como un camino para arrojar luz sobre unos crímenes que, en palabras del propio abogado, "están simplemente en el olvido".