Puertos**Definitivamente los puertos panameños son los más modernos y competitivos de la región. Su privatización dio paso a las inversiones necesarias así como a los enlaces con las principales navieras del mundo. Sus operadores han hecho pingües ganancias y también han generado empleos bien remunerados. Hay una cantidad limitada de puertos con las características de los nuestros, y obtener la concesión de Balboa y Cristóbal puso a competir a grandes empresas de Estados Unidos, Europa y Asia.
Equiparación**Los que participaron hicieron propuestas en base a los parámetros planteados por el Gobierno Nacional, y sabían perfectamente las condiciones dadas a los operadores de Manzanillo y Coco Solo cuando hicieron sus ofertas. Pretender acogerse a una cláusula que les garantizaba que no se renegociaría el canon por tres años y a otra, en otro contrato, donde se establecía un mecanismo de equiparación, fue una burla al Estado de Derecho y generó dudas sobre en la seriedad de la empresa.
Cumplimiento**El caso está en la Corte y ayer el ministro Ferrer presentó un escrito donde acusó lo actuado por su antecesor como ilegal. Esta es la posición correcta y es lo que el país esperaba. El cuento de que por esto la empresa podría considerar irse, se lo echan a otros. Lo único que se le está pidiendo es que cumpla con lo que firmó en su contrato. Si a pesar de eso decide irse, estamos seguros que habrá no menos de cinco consorcios interesados en competir por la concesión. Si se quedan, muy bien, pero que cumplan su palabra.