Reformas**No hay incompatibilidad entre el llamado a sesiones extraordinarias del Legislativo, anunciado por el presidente de la República, Martín Torrijos, y el clamor de importantes sectores de la sociedad civil para que la discusión de las reformas al Seguro Social y al régimen tributario se desarrollen sin prisa y con amplitud.
Inversiones**Hay que dar el tiempo justo para el debate. Y no convendría dilatarlo demasiado, por su efecto paralizante en actividades generadoras de riqueza y empleos. Los inversionistas pospondrían la toma de decisiones, hasta saber cómo sus costos serían afectados por los nuevos impuestos y cuotas patronales.
Incertidumbre**El mismo efecto tendría la posible eliminación de algunos incentivos fiscales. Y no es que no vayan a venir. ¡Claro que vendrán! porque este es un país de oportunidades. El problema es que se aguantarán hasta saber cómo quedan las reformas. Así pues, el comercio de la Zona Libre está preocupada y con la de Howard, igual.